Ayudas para pagar Residencia Ancianos
Descubra todo lo que necesita para solicitar las ayudas para residencias.
Ayudas para residencias privadas
La Ley de Dependencia establece una serie de requisitos para poder acceder a las prestaciones que ofrece. Entre ellos se encuentra: la evaluación de la situación de dependencia por parte de los servicios sociales, la acreditación de la persona como dependiente, la valoración de la capacidad económica y la determinación del grado de dependencia para poder recibir las ayudas para residencias, una prestación económica o un servicio. Además, es importante destacar que tanto la persona dependiente como su cuidador principal deben residir en territorio español y estar inscritos en el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD).
Las prestaciones que ofrece la Ley de Dependencia van desde servicios de atención domiciliaria, como ayuda a domicilio o teleasistencia, hasta prestaciones económicas como el servicio de atención residencial, es decir, ayudas para residencias de ancianos. Además, la ley contempla ayudas técnicas, prestaciones de asistencia personal, terapias de rehabilitación o inserción laboral, entre otras. Estas prestaciones se adaptan a las necesidades específicas de cada persona dependiente y son gestionadas por las comunidades autónomas, que colaboran con el Estado en la financiación de estos servicios.
Según datos de la Encuesta de Discapacidad, Autonomía Personal y Situaciones de Dependencia del Instituto Nacional de Estadística (INE) de España, en 2020 había alrededor de 1,2 millones de personas mayores de 65 años en situación de dependencia. Estas personas requieren algún tipo de ayuda para realizar las actividades básicas de la vida diaria. Y las personas que pueden solicitar las ayudas para residencias.

¿Qué es la Ley de Dependencia?
La Ley de Dependencia garantiza la atención de aquellas personas que necesitan cuidados, a través del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD). Esta ley establece un nuevo derecho de acceso a la atención de la dependencia en condiciones de igualdad, en base al concepto de dignidad de las personas. Es decir, la ley proporciona ayudas para residencias, centros de día, ayuda a domicilio y cuidados en el ámbito de la familia.
La Ley ampara tanto a las personas dependientes como a sus familiares y cuidadores. Permitiendo que cada persona pueda medir su grado de dependencia y acceder a servicios y ayudas acordes a su situación individual. Para determinar el grado de dependencia de una persona mayor, se debe solicitar un informe al SAAD, regulado por el órgano evaluador de cada Comunidad Autónoma, el cual establecerá el nivel de dependencia según una escala de tipologías.
Antes de solicitar las ayudas para residencias
Desde la aprobación de la Ley de Dependencia en España en 2006, se han establecido ayudas económicas para garantizar la asistencia y el cuidado de las personas mayores con dependencia. Entre las medidas contempladas en la normativa se encuentra la posibilidad de acceder a ayudas para residencias. Como son plazas en residencias públicas, así como recibir subvenciones para residencias concertadas y privadas.
Una de las ayudas económicas más relevantes es el cheque servicio o Prestación Económica Vinculada al Servicio (PEVS). Que tiene como objetivo financiar el pago de las cuotas en residencias de ancianos privadas para aquellas personas que no pueden acceder a una residencia pública. La cantidad del cheque se determina en función de diversos criterios, como el grado de dependencia del beneficiario, el coste de las cuotas y su poder adquisitivo.
A pesar de que esta prestación brinda la oportunidad a personas con menos recursos de acceder a servicios de calidad, es importante destacar que es una de las ayudas más demandadas y que suele haber demoras en su adjudicación. Asimismo, es fundamental tener en cuenta que esta ayuda puede ser incompatible con otras prestaciones económicas destinadas a ancianos dependientes.


¿Cómo se mide el grado de dependencia?
Cuando una persona mayor necesita ayuda para realizar las actividades de la vida diaria, como el aseo personal, vestirse, cocinar y comer, entre otras, se dice que está en situación de dependencia. Dependiendo de la severidad se establecen 3 grados:
- Dependencia moderada: Personas que necesitan asistencia puntual o intermitente para realizar las actividades básicas de la vida diaria.
- Dependencia severa: Personas que precisan de ayuda para las actividades básicas de la vida cotidiana entre 2 y 3 veces al día sin requerir un cuidador constante.
- Gran dependencia: Grado más avanzado y preferente. Pérdida total de la autonomía física, mental o sensorial, precisando ayuda constante de un cuidador.
Requisitos para acceder a las ayudas
- Tener la nacionalidad española.
- Residir en España durante al menos 5 años, dos de ellos inmediatamente anteriores a la solicitud.
- Obtener la declaración de dependiente y el grado correspondiente mediante la Comunidad Autónoma o los Servicios Social del ayuntamiento.
- Residir en el mismo municipio o población vecina que el dependiente al menos un año previo.
- Contar con la capacidad física, mental e intelectual necesaria para prestar los cuidados.
- Asumir formalmente los horarios, tareas y cuidados según el grado determinado.
Tipos de ayuda en la Ley de Dependencia
La Ley de Dependencia ofrece dos tipos principales de ayudas: servicios y prestaciones económicas. El órgano evaluador determina el tipo de ayuda a otorgar según el grado de dependencia concedido.
1. Servicios
- Prevención y Promoción: Programas enfocados en ralentizar el avance de la dependencia y terapias postoperatorias.
- Teleasistencia: Respuesta rápida ante urgencias domiciliarias en ancianos que viven solos de forma aislada.
- Ayuda a domicilio: Cuidados personales, limpieza, higiene y alimentación directamente en el hogar.
- Centro de día: Acceso a centros públicos o concertados optimizando el autoestima y autonomía diurna.
- Residencia a tiempo completo: Apertura de plazas públicas y concertadas para pacientes con gran dependencia insostenible en casa.
2. Prestaciones Económicas Vinculadas al Servicio (PEVS)
Las prestaciones económicas de la Ley de Dependencia varían dependiendo de la capacidad económica demostrada por el núcleo familiar y del grado oficial de dependencia dictaminado para la persona mayor...